
El reto
Una agencia pública de tecnología de una comunidad autónoma española es el responsable de centralizar y operar la infraestructura de TI y telecomunicaciones de más de una decena de departamentos y organismos públicos. Gestiona cientos de miles de endpoints que dan soporte a servicios públicos críticos, entre ellos educación, sanidad, justicia, canales de atención al ciudadano y comunicaciones de emergencias y seguridad, todos ellos operativos los 365 días del año.
Con el tiempo, cada departamento y organismo se había convertido en su propia isla tecnológica. Cada uno contaba con sus propias herramientas, su propia configuración de seguridad EDR, y no existía una forma común de ver qué pasaba realmente con sus dispositivos. No había una visión única del estado del parque de dispositivos, del nivel de seguridad ni del software instalado, lo que dificultaba gestionar el riesgo, detectar resucrsos desaprovechados o actuar con coherencia en toda la organización.
Con tantos dispositivos repartidos entre tantos departamentos, mantenerlos funcionando correctamente y de forma segura se volvió cada vez más difícil de controlar desde un único punto. Los tickets de soporte se acumulaban y, sin resolución automatizada, no había forma de agilizar la cola.
La solución
Junto con varios partners tecnológicos, la agencia implementó Flexxible para unificar observabilidad, inventario, control y seguridad en una sola consola. Los equipos de TI pudieron ver, por fin, cada dispositivo y cada aplicación instalada en él desde un único lugar.
Al integrar CrowdStrike directamente en la consola de Flexxible, los equipos de TI y seguridad podían detectar las vulnerabilidades en cuanto surgían y actuar de inmediato, sustituyendo decenas de configuraciones de seguridad inconexas por un único estándar en toda la agencia. El módulo de asistencia remota integrado en la plataforma también permitió a la agencia dar de baja una herramienta externa que pagaban y gestionaban aparte.
Los resultados
Tener visibilidad completa cambió sobre qué podía actuar la agencia. En los departamentos que adoptaron flujos automatizados y autorreparación, el tiempo dedicado a incidencias por persona se redujo un 78% al año, y el 19% de las incidencias ahora se previenen o se resuelven solas, antes de que el usuario lo note o intervenga un técnico.
La seguridad dejó de ser algo que cada departamento gestionaba por su cuenta. Ahora TI puede ver las vulnerabilidades de toda la agencia y cerrarlas antes de que se conviertan en incidencias, no después. Esa misma visibilidad se extendió al software, y sacó a la luz 2,5 millones de euros al año en licencias que la agencia pagaba sin aprovechar.
El impacto real va más allá de las cifras. Cada incidencia resuelta automáticamente, cada vulnerabilidad cerrada antes de propagarse, cada licencia recuperada, es tiempo y presupuesto que la agencia puede destinar a los servicios que existe para ofrecer.


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